De vez en cuando sale en las noticias que hay argentinos que no logran ingresar a España u otros países del 1º Mundo y regresan
blasfemando vociferando su discriminación, hecho que se da por no tener la carta de recomendación o no tener reserva de hotel o tarjeta de crédito internacional o haber sacado visa de turista en lugar de visa de estudiante, en fin, una serie de desprolijidades administrativas, a veces inocentes -las menos- y otras veces a sabiendas (no incluyo a los que se van a vivir en forma ilegal, ellos ya saben que van por izquierda).
Si bien ahora está de moda usar la palabra discriminación para describir un acto peyorativo o como dice la RAE:
Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc. , esta palabra también significa
separar, seleccionar.Seleccionar a los que tienen los requisitos solicitados,
pelotudo/a, te falta un requisito que obviaste porque éste ispa se mueve de maneras irregulares y pensaste que allá zafabas.
No hablo de las aduanas duras que ciertamente existen y que eligen al azar quien entra o no, hablo del pillín que trata de entrar si o si.
Tengo la impresión que algun día va a aparecer uno quejándose que lo discriminaron por no poseer pasaporte en el pre-embarque de Ezeiza para cruzar el gran charco.